jueves, 5 de noviembre de 2009

ENTREVISTA Y SELECCIÓN DE PERSONAL

En el proceso de selección de personal se escogen los candidatos que tengan mayores probabilidades de adaptarse al cargo ofrecido, esto implica una comparación y decisión respecto a la descripción y análisis de cargo que exista en la empresa.

La selección de personal se lleva a cabo a través de diferentes técnicas, una de ellas es la entrevista personal.

La entrevista de selección de personal es una de las herramientas, por excelencia, más utilizadas, es un diálogo con un propósito definido, donde existe correspondencia mutua entre entrevistador y entrevistado ya que las palabras, inflexiones, gestos, posturas, etc. concurren al intercambio de antecedentes que constituye la entrevista.

Es una pauta de preguntas básicas que permite conocer a los candidatos a un cargo. A través de ella el entrevistador establece un canal de comunicación en un marco acotado por el tiempo y objetivo, manteniendo la distancia adecuada dentro de un clima de calidez y confianza, explicitando su intención de tratar los temas en forma confidencial.

La entrevista permite recolectar información sobre los postulantes a un cargo, ya que el análisis y evaluación los recursos del candidato, se centra sobre hechos concretos proporcionados por éste y del saber escuchar del entrevistador. Su registro, permite hacer la comparación de los candidatos con los requisitos que presenta el perfil o descripción del cargo.

LIDERAZGO Y COMPETENCIAS GERENCIALES

La gerencia es una actividad realizada por seres humanos y como tal, influenciada por sus características personales, como elementos determinantes de lo que se ha dado en llamar el estilo gerencial.

El liderazgo, la capacidad para negociar y armonizar, son parte de la personalidad y a su vez definen el estilo del gerente así como sus posibilidades para obtener resultados con un alto nivel de desempeño.

Muy ligado a la capacitación del personal, se encuentra un tema de suma importancia en área de los Recursos Humanos, es el referido al Desarrollo Gerencial, el mismo alude a cómo puede mejorarse el desempeño de los gerentes para que estos puedan liderar un grupo de la mejor manera.

El Desarrollo Gerencial tiene como propósito preparar (mediante cursos, talleres, que propicien una elevación de los conocimientos a la par que un cambio de actitudes, soportado sobre el perfeccionamiento de las habilidades) a los gerentes, teniendo como premisa mejorar el desempeño futuro de toda la organización.

El Desarrollo Gerencial es una herramienta poderosa para preparar a los empleados y en especial a los gerentes, a asumir posiciones de nivel más elevado, lo que lleva a que aumente el nivel de talento gerencial así como la promoción "desde dentro" en una organización.

Para empezar a desarrollar un sistema de Desarrollo Gerencial es importante determinar las necesidades gerenciales dentro de una organización, posteriormente verificar el talento gerencial con el que se cuenta a través de la información pertinente que se tenga de las personas que aspiran a tener un cargo gerencial (evaluación de desempeño, habilidades, experiencia, etc.). Por último, se analizan las necesidades de desarrollo de cada persona que aspire al cargo indicando en qué deben ser entrenados y posteriormente eligiendo al de mejor resultado.

“Las Competencias Gerenciales son una combinación de los conocimientos, destrezas, comportamientos y actitudes que necesita un gerente para ser eficaz en una amplia gama de labores gerenciales y en diversos entornos organizacionales”.

Entre sus principales competencias se encuentran: Comunicación, Planeación y administración. Trabajo en equipo, Acción estratégica, Globalización, Manejo de personal.

EL IMPACTO DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LA EMPRESA

Todos hemos sido testigo de situaciones donde un colega “muy inteligente,” académicamente brillante, es promovido a un puesto directivo y su desempeño no cumple con las expectativas; en cambio otro, no tan extraordinariamente inteligente en un puesto similar, logra un papel sobresaliente.

De igual manera, podemos encontrar casos en que un ejecutivo en el proceso de selección fue excelente y en su trabajo en la empresa deja mucho que desear.

¿Por qué sucede esto?
¿Se habrán evaluado las competencias adecuadas?

Según investigaciones recientes, una de las causas más importantes es que no tomamos en cuenta otro tipo de competencias: las relacionadas con la Inteligencia Emocional, que son consideradas en un 80% factor de éxito en la vida personal y laboral.

Ser más inteligentes emocionalmente tendrá implicaciones en las diferentes áreas de la vida y en estos últimos años se ha llegado a un modelo de cómo lograr esto. Además, los expertos señalan que la Inteligencia Emocional puede incrementarse a través de toda la vida, sin límites de edad, lo que no sucede con el C.I. (coeficiente intelectual).

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

Es un conjunto de competencias que determinan el comportamiento de un individuo, sus reacciones, sus actitudes, su estilo de afrontar la vida y de comunicarse.

Estamos hablando de una forma diferente de sabiduría que implica darnos cuenta de cómo actuamos, como nos perciben, como regulamos nuestro comportamiento para que actúe a nuestro favor, de que manera nos relacionamos, que tanto podemos trabajar en equipo y nuestra habilidad de ser líderes.

Significa ser firme pero asertivo, tomar decisiones difíciles pero con empatía, asumir una tarea y tener la automotivación para ser perseverante hasta obtener los resultados deseados, resolviendo cualquier contratiempo que surja en el proceso.

¿Por qué desarrollar la Inteligencia Emocional en la empresa?

Es importante concientizar a las empresas sobre el impacto favorable que podría tener desarrollar este tipo de inteligencia en su gente.

La forma de cómo los individuos se sienten tiene una influencia muy importante en su comportamiento laboral. Contrariamente a lo que se piensa, los sentimientos son un factor preponderante en el mundo del trabajo; todos tenemos sentimientos y es una necesidad relacionarse, especialmente cuando consideramos la cantidad de tiempo que invertimos en el medio laboral.

Cuando los sentimientos son ignorados o minimizados, es natural que nos invada la soledad, la frustración, la desesperación, nos sentimos desconectados, incomprendidos, enojados.

Las empresas u organizaciones son el lugar perfecto para promover el aprendizaje de las competencias de la Inteligencia Emocional. El trabajo cumple un rol central en la vida de las personas, por consiguiente nuestra identidad, autoestima y actitudes están afectadas por las experiencias laborales, ya sea positiva o negativamente.